Julián Rodríguez

Nació en Ceclavín, Cáceres, en 1968. Sus obras han sido publicadas por Random House Mondadori: "Lo improbable" (2001), novela; "La sombra y la penumbra" (2002), volumen con tres novelas cortas; y "Ninguna necesidad" (2006), novela; esta ultima fue elegida uno de los mejores libros de narrativa del año por "El País" y obtuvo el Premio Ojo Crítico. En 2004 publicó "Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás", que inauguraba su ciclo de libros autobiográficos "Piezas de resistencia".

14.5.06

LO IMPROBABLE en ABC

"Una buena historia contada con originalidad"
GERMÁN GULLÓN - ABC (Cultural) - 16/6/2001

Vivimos un momento curioso. La crítica se queja sin cesar de la influencia del mercado, pero las listas de libros recomendados por los profesionales suelen corresponder exactamente con las listas de los más vendidos. Se lamenta también de que los editores son unos villanos corrompidos por el oro, pero curiosamente, gracias a los denostados editores y a pesar del momento que vivimos, nos llegan de vez en cuando propuestas narrativas innovadoras. Parecen tener un paladar más liberal que otros. Y menos mal.
Debido a esas apuestas podemos leer libros como el presente de Julián Rodríguez. La historia contada resulta sencilla. Se trata de unas parejas de amigos a los que conocemos durante un par de semanas. Son jóvenes que acaban de cruzar la raya de los treinta. Todos ellos son personas normales, con trabajos corrientes, maestra, empleado de una agencia de viajes, y así. Lo curioso de cómo va esta historia es que los personajes nunca se autoanalizan, simplemente viven. El núcleo temático es el amor, que se presenta como si fuera una línea de fuerza (de electricidad) a la que los humanos nos enganchamos y desenganchamos. Y los que nos rodean saben que cuando vivimos el momento de la ilusión no necesitamos demasiada ayuda, pero que cuando pasa el tiempo sentimos la caída.
Por ejemplo, sabemos que Rosana está enamorada de Javier, con quien se engancha, después de haber mantenido una relación con Claudio. Rosana marcha a Inglaterra, donde sus emociones oscilan entre el recuerdo de Javier y el deseo de que venga a visitarla; luego hay momentos difíciles, cuando por mediación de una amiga conoce a otro muchacho. Sin que ésta sea la causa directa del desamor, ella le escribe a Javier una carta anunciando su desencanto con la relación, carta que Javier nunca llegará a leer pues ya se hallaba de viaje para visitar a Rosana. O sea, que Javier y Rosana, al igual que las otras parejas del libro, se acercan, alejan, quieren, sienten con una libertad que roba el equilibrio, dando rienda suelta a emociones poco gratificantes.
Además de originalidad, el tratamiento del tema refleja estupendamente el carácter de las difíciles relaciones entre hombres y mujeres del tiempo presente, en las que el amor sigue siendo el gran protagonista. La caducidad de la respuesta amorosa revela que la fidelidad, la estabilidad del sentimiento, han sido sustituidas por las urgencias del mundo, de la temporalidad localizada en el lugar y el espacio en que existimos.
El estilo de Rodríguez posee cadencia poética. Sus frases y párrafos son cortos y suscitan más que dicen, como los apólogos; incluso, ciertos pasajes velan el mensaje. Resulta, por lo tanto, una forma apropiada para relatar por medio de la sugerencia, de un ojo que mira y cuenta lo que observa de la conducta de unos jóvenes adultos tejiendo su realidad afectiva a base de esa improbabilidad cotidiana que llamamos vivir. En fin, Rodríguez es otro de los escritores que hacen soñar con la posible renovación de la novela actual.